InternacionalesPortada

Nayib Bukele expulsa del país al editor del periódico ‘El Faro’

0

El Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha ido más allá en su ‘guerra’ particular contra el periodismo independiente y ha decidido expulsar del país al editor mexicano del periódico digital ‘El Faro’ Daniel Lizárraga.

Agentes de Extranjería notificaron al periodista en su propia casa que revocaban su permiso de estancia de tres meses en El Salvador y le dieron un plazo de cinco días para abandonar el país centroamericano.

Así, Lizárraga volará este jueves a Ciudad de México tras la decisión irrevocable del Ejecutivo de Bukele, que ha utilizado como argumento que Lizárraga no pudo demostrar que era periodista, a pesar de ejercer esta profesión desde 1993, siendo actualmente maestro de la Fundación Gabo.

Se da la circunstancia de que El Faro se encontraba tramitando su permiso de trabajo para ejercer como uno de los editores de este periódico que, junto a otros medios independientes, como Revista Factum o Gato Encerrado, se ha convertido en el azote de la gestión del líder salvadoreño.

El pasado mes de septiembre, reveló que el Ejecutivo de Bukele negociaba desde junio de 2019 con la pandilla Mara Salvatrucha, una de las más violentas del país, la reducción de homicidios a cambio de beneficios penitenciarios y apoyo electoral para el partido Nuevas Ideas en los comicios legislativos que se celebraron este año.

Tras la publicación de este reportaje de investigación, Bukele señaló en su cuenta de twitter que “alguien les está pasando información falsa” y llegó a decir que es una de las notas “más ridículas que he visto”. El fundador y Director de El Faro, Carlos Dada, denunció que la expulsión del editor de su medio es “una forma más de acoso contra nosotros y un intento más por limitar nuestro ejercicio periodístico”.

Este medio de comunicación ha sido blanco de ataques por parte del Presidente salvadoreño, quien poco después de publicarse que su gabinete había negociado con líderes pandilleros, anunció en cadena nacional que el Ministerio de Hacienda estaba investigando a El Faro por “lavado de dinero y les está pidiendo los documentos, como se los pide a cualquier empresa”.

Concretamente, el periódico es sometido a cuatro auditorías tributarias de la Dirección General de Impuestos Internos del Ministerio de Hacienda para analizar su contabilidad de los años 2014, 2016, 2017 y 2018. Por su parte, El Faro ha denunciado que esta investigación “se remonta a años que por ley ya no podría auditar y ha insistido en solicitar información que no es de carácter tributario como la ejecución de proyectos con diversas organizaciones internacionales con las que el periódico trabaja”.

Lejos de desistir, Bukele continuó con su presión: “¿Cómo vamos a saber nosotros si en los documentos que no quieren entregar no hay documentos que los incriminen en algún delito?”.

La expulsión del editor de El Faro, que destacó por sus investigaciones contra la corrupción en México desveladas en diversos medios, coincide con la publicación el pasado 1 de julio por parte de EEUU de la Lista Engel en la que acusa de corrupción a cuatro funcionarios del Gobierno salvadoreño: el Secretario Jurídico de Bukele, su jefa de Gabinete, el Ministro de Trabajo y el Director de Centros Penales, así como los ex ministros de Seguridad y Agricultura de la misma administración. Esta lista supone sanciones para las personas señaladas, entre las que destaca la prohibición de entrar a territorio estadounidense.

“NO TENGO MIEDO”

Carlos Dada mantuvo una charla en la Fundación Casa América de Catalunya, con motivo de la obtención en junio del XVI Premio Antoni Traveria a la Libertad de Expresión en Iberoamérica. “No tengo miedo”, recalcó, al tiempo que advirtió que “un país que se va quedando sin periodismo, se queda sin democracia”. Además, recordó que aún continúan abiertos procesos por supuestos abusos sexuales cometidos por miembros de El Faro, “a pesar de que el fiscal general dijo que no había ninguna víctima” por este delito.

Dentro de la escalada de ataques sufridos por quienes trabajan en El Faro, Dada denunció que “hemos sufrido seguimientos con vehículos y amenazas de coches bomba en nuestra oficina”. Por ello, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos emitió el pasado mes de febrero medidas cautelares para proteger a todo el personal de este medio de comunicación, al considerar que está en riesgo y que la situación es de gravedad porque las amenazas están relacionadas al ejercicio de su labor de informar”.

Lejos de amilanarse, El Faro no tiene la mínima intención de dejar de poner entre las cuerdas a quienes aprovechan el poder en El Salvador para cometer actos de corrupción, tal como ha hecho desde su fundación en 1998.

You may also like