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Historias que inspiran: La dama de La Casa de las Especias

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En el intenso olor a especias en los pasillos de condimentos se puede percibir el trabajo, pasión y entrega de Ana Liseth Pavón Acosta, una emprendedora que con sus productos garantiza la buena sazón de los alimentos.

A sus 63 años, Ana Liseth afirma que ha logrado consolidar el sueño que surgió hace más de 30 años, mientras trabajaba en una tienda de condimentos en Holanda, país al que emigró buscando un sustento que le permitiera mantener a sus tres hijos, luego de pasar por un divorcio.

Luego de ahorrar y aprender todo lo que pudo sobre el mundo de las especias, Ana Liseth regresó a Honduras e inmediatamente inició con la elaboración artesanal de condimentos y salsas, siendo los primeros clientes sus vecinos del barrio Buenos Aires en la capital hondureña.

Fue en el año 1995 cuando esta madre soltera apasionada de la cocina, estableció su microempresa a la que denominó La Casa de las Especias con el apoyo de sus tres hijos, a quienes preparó y capacitó en la preparación y empaque del producto.

Sus primeros productos fueron las especias achiote y sal de ajo y además de vender en su casa, logró colocarlos en casi todas las pulperías de su barrio donde se volvieron famosas y apetecidas, sin embargo, Ana Liseth sabía que ese solo era el inicio de lo que estaba por venir. Una de sus mejores amigas le ofreció un puesto en la Feria del Agricultor, un mercado popular que funciona durante los fines de semana en Tegucigalpa.

El éxito de los productos no se hizo esperar; por la calidad, sabor y aroma, sus condimentos se convirtieron en los de mayor demanda en la feria, y a la fecha es considerado uno de los puestos insignes del mercado donde se vende todo tipo de condimentos al por mayor y al detalle. Además de los sazonadores naturales, Ana Liseth incursionó en el mercado con la horchata, el pinol y pozol en polvo, siendo una de la precursora de estos productos.

Llega Una Mano para Crecer

Su emprendedurismo convirtió a Ana Liseth en una referente entre las vendedoras de la feria lo que la llevó a ser invitada a la Asociación de Mujeres Voces Vitales, organización que mantiene alianzas estratégicas con varias empresas para apoyar y empoderar a las mujeres, entre ellas Walmart.

Esa importante alianza era el nuevo impulso que esta soñadora incansable necesitaba, a finales del año 2017 Ana Liseth conoció el programa Una Mano Para Crecer (UMPC) de Walmart, donde le brindaron capacitación y asistencia para posteriormente iniciar una relación comercial que le cambiaría la vida.

Ante la apertura comercial con Walmart, la creadora de La Casa de las Especias fortaleció su microempresa con la incorporación de nuevos productos como la salsa curry y salsa para marinar carnes, a los que actualmente considera los “bebés” de su empresa.

Lynda Marin, subgerente de Asuntos Corporativos de Walmart de México y Centroamérica, dijo “nos llena de satisfacción que mujeres emprendedoras y con visión estén creciendo junto a nosotros, no descansaremos en seguir brindando esa mano para crecer a nuestros compatriotas y que se conviertan en empresarios de éxito”.

Los más de 30 productos de La Casa de las Especias se encuentran disponibles en 17 tiendas de Walmart de México y Centroamérica a nivel nacional lo que llena de orgullo y motivación a su creadora, quien afirma que trabaja a diario en mantener la calidad de su producto que continúa elaborando con mucho amor y pasión.

“En Walmart encontré una empresa solidaria que me impulsó a soñar en grande, es un orgullo para mí que la gente reconozca y valore mi producto, aún en la época de pandemia nos han seguido apoyando con capacitaciones, aquí realmente he encontrado una mano para crecer, y eso me ha llevado a proponerme exportar mi producto, ese es mi siguiente paso”, afirma la madre y abuela de 4 nietas que llenan su vida de felicidad.

Sus hijos Daniel García Pavón (38), Miguel Ángel García Pavón (28) y Lucas Fernando García Pavón (25), junto a su empresa La Casa de las Especias son su mayor orgullo. “Me divorcié embarazada y con 2 hijos pequeños, y la necesidad de sacarlos adelante me hizo luchar con todas mis fuerzas, pero así logré formarme un carácter y lograr constituir una microempresa con la que puedo darle trabajo permanente a 6 personas, además de más de 20 empleados temporales”, expresa con orgullo Ana Liseth.

Su tiempo libre, Ana Liseth lo dedica a sus nietas quienes son su motor de vida, se da tiempo para ir al gimnasio tres veces por semana durante las noches y es amante de la buena música. Afirma que cada día lo inicia con energía y con la misma pasión y empeño con el que inició a elaborar sus primeros condimentos.

“Como emprendedora siempre voy a estar innovando, eso es algo que he fortalecido con la relación con Walmart porque nos sacan nuestro lado creativo y sobre todo a creer en nosotros mismos y dar lo mejor, yo no tengo estudios universitarios, pero con Walmart yo he sacado mi maestría”, afirma Ana Liseth.

Esta emprendedora, madre, abuela y amiga se define como una mujer especial que se formó a sí misma y desea que su historia se replique en la vida de muchas mujeres, “hay situaciones en la vida que aparentemente nos podrían quebrar, pero nosotras somos las que decidimos el camino a seguir, yo venía de un mal matrimonio, embarazada y con dos hijos pequeños, eso no me quebró, eso fue mi mayor impulso para levantarme y aquí estoy planificando un nuevo sueño por cumplir”, expresa con firmeza la empresaria Ana Liseth Pavón Acosta.

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