Dembélé se retira con rabia

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Hay jugadores que nacen con estrella y otros estrellados. Es evidente que en el caso de Ousmane Dembélé estamos hablando de los últimos. No es normal que un profesional de su juventud sufra tantas lesiones a lo largo de su carrera y que además no se encuentre una solución para frenar semejante sangría. El club ha informado que sufre una molestia muscular y que habrá que esperar para conocer el alcance.
Este miércoles se vivió la enésima lesión de Dembélé. Apenas llevaba quince minutos en el campo cuando se tuvo que retirar visiblemente enfadado, consciente que se había roto. La lesión llegó tras una mala caída dentro del área cuando intentaba llegar a un centro de Sergi Roberto. El delantero francés fue el primero en darse cuenta que algo no iba bien en su pie, ya que se sentó rápidamente en el campo, quitándose las dos botas.
A falta de las pruebas definitivas que confirmen el diagnóstico y el pronóstico, las primeras sensaciones en el vestuario no son muy optimistas. Y aún menos cuando estamos hablando de un jugador que vive literalmente en la enfermería. De hecho, sería su tercera lesión esta temporada y la octava desde que llegó al FC Barcelona.
Su talón de Aquiles había sido hasta ahora el bíceps femoral, pero, ahora, parece que le ha tocado el turno a su muslo derecho.
Antes de retirarse lesionado, había tenido un papel destacado en la banda izquierda, aunque sin mucho acierto, y teniendo que aguantar los silbidos de la afición del Borussia, que no olvida su pasado en el Dortmund y la forma en que se marchó, cada vez que tocaba la pelota.