Demasiado castigo para el Real

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El Real Madrid salió con la clasificación en el bolsillo –por el empate minutos antes entre Brujas y Galatasaray– y para celebrarlo le ofreció a su afición el mejor partido en muchos meses. Fue superior al PSG pero vio como en un abrir y cerrar los ojos los galos empataron el choque para cerrar su liderato del grupo A.
Empezó Mbappé muy activo, como con ganas de demostrar muchas cosas ante el club que tanto le desea, pero no fue más que un espejismo ante un conjunto blanco que pronto se hizo con el mando del choque y empezó a crear una ocasión detrás de otra. El primer aviso serio fue de Kroos y en el segundo llegó el gol con una preciosa jugada que inició Hazard, que Isco remató al palo y Benzema marcó en el rechazo.
Fede Valverde era el dueño del centro del campo, Casemiro lo barría todo y Kroos distribuía y llegaba con frecuencia. Una tormenta perfecta ante un rival de postín. Hazard fue un peligro constante y lo raro fue que no llegara el segundo gol. El alemán lo intentó en dos ocasiones y Carvajal se sacó un zapatazo ante el que se lució Keylor Navas.
Con el Madrid volcado, el PSG montó una contra y Courtois le hizo penalti a Icardi. Roja para el belga…que anuló el VAR, había falta previa a Marcelo.
Los blancos salieron de nuevo en tromba tras el descanso pero el segundo se resistió. Navas le sacó a Benzema un remate a bocajarro y al costarricense se le multiplicó el trabajo. Le sacó una a Kroos, después vio cómo Isco se topaba con el palo y luego evitó el gol de Marcelo.
La lesión de Hazard fue la peor noticia, pero por el belga entro Bale y el público del Bernabéu apenas le silbó, estaba demasiado eufórico. Modric entró para montar la jugada del segundo, en la que Marcelo le puso un centro perfecto a Benzema y justo después Mbappé marcó tras aprovechar un error de Varane.
Y en la jugada siguiente, Sarabia recogió un balón suelto para poner un empate que suena a castigo para los blancos… y que pudo evitar Bale con otro balón al palo en el descuento en una falta magistral.