Horrendo: “Tuquea” a mujer en 11 pedazos

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Estaba con los ojos extraviados, fijos en el cielo, pero repetía insistentemente que había matado a su compañera de cuarto y que a machetazos la hizo en 11 pedazos en un momento de locura y la echó en un barril azul con agua.
El macabro crimen sucedió dentro de un taller de electrónica que está ubicado al final del bulevar del Norte, entre las colonias “Policarpo Paz García” y Torocagua, en Comayagüela, el lunes 12 de agosto de 2019.
Todo se originó a través de una llamada al 911, cuando el dueño del taller denunció a Cleofas Castejón Bardales, de 28 años, no quería abrir las puertas del negocio, pues desde hace varios meses trabajaba como vigilante en el negocio.
La policía llegó de inmediato y cuando procedieron a abrir, Cleofas salió corriendo por la parte de atrás, pero fue alcanzado por la policía y fue cuando, sin preguntarle, confesó que machete en mano hizo «taquitos” a la que fue su compañera sentimental, pues compartían cama de vez en cuando.

NOCHE DE COPAS
En el baño del negocio, los agentes del orden encontraron el machete y una escoba, llenas de sangre y el hallazgo fue mayúsculo, cuando vieron como en un barril celeste, adentro había un cuerpo desmembrado en 11 parte, confirmó medicina forense.
A Cleofas Castejón Bardales no le quedó otra que seguir recordando como mató a la que fue el amor, pues en su vida no tenía nada y el único techo era el taller, el que cuidaba en la noche y su cama la compartía con Brania Ondina Mondragón, de 31 años, desde hace varios meses.

Según una oficial de policía, Cleofas estuvo contando que todo empezó porque les dieron ganas de tomarse unas cervezas.
Al calor de los tragos, decidieron tomar algo fuerte, por lo que combinaron con una droga que les había dejado un amigo y es allí que no recuerda nada, hasta al día siguiente que vio a Brania hecha pedazos, por lo que decidió echarla al barril, pero no le quedó tiempo de irla a tirar a la basura.
La misma declaración será sustentada a través de las investigaciones, técnico científicas que realicen agentes de investigación de la Policía Nacional.

TATUAJE
En el predio forense se verificó que la mujer descuartizada tenía una edad aproximada entre 30 y 40 años, era piel blanca, contextura fornida, pelo negro, y con un tatuaje en una de las piernas.
Varias personas que llegaron a la Morgue en búsqueda de una familiar, se quedaron anonadados, cuando por el tatuaje identificaron a su pariente.

Se trata de los parientes de Brania Ondina Mondragón, de 32 años, quien el domingo anterior salió a departir con unos amigos, de allí no se sabía nada.