Zancudos crean defensas contra insecticidas

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Luego de conocer la constante evolución del zancudo Aedes Aegypti transmisor del dengue, expertos de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) recomiedan modificar las estrategias para combatir el insecto.
La enfermedad es causada por el zancudo, ya se registran 82 muertes, más niños que adultos y aproximadamente 25 mil pacientes contagiados del virus que produce decaimiento, dolores en cuerpo y cabeza. Los casos extremos el enfermo sangra hasta llegar al coma mortal.
Dadas estas condiciones de epidemia a nivel nacional, el experto en Biología de la UNAH, David Martínez, explicó a este rotativo que el agente transmisor del dengue es un insecto que ha ido superando sus formas de eliminación y cada vez continúa multiplicando su población.
“El uso de los químicos siempre se ha utilizado para todo insecto y son efectivos si se saben implementar con el esquema de tiempo, dosis, pero se debe suspender por ciertos periodos para usar otras fórmulas y luego retomarlo para hacer evaluaciones”, detalló Martínez.
Indicó que esas evaluaciones sirven para deducir, si realmente la dosis que se está usando es la correcta en el sentido de si está matando la cantidad de mosquito que esperaba, de lo contrario recomienda hacer reajuste de las dosis.
En el país por mucho tiempo se estuvo utilizando el Temefos o abate para eliminar las larvas y funcionó en los primeros años, posteriormente los insectos comenzaron a presentar resistencia a ese químico.
Los mosquitos son seres vivos y dinámicos que buscan la manera de sobrevivir ante los cambios del ambiente y la aplicación de insecticidas, como parte del instinto de supervivencia.
“Aun principio los mata, porque nunca ha estado expuesto, pero de tanto estar expuesto en algún momento va a buscar la manera de evadir el tóxico para sobrevivir”, apuntó Martínez.
El experto prosiguió en su disertación afirmando que las resistencias del zancudo pueden ser de manera genética, “porque este insecto se está blindando desde adentro, produciendo ciertas proteínas que lo hacen inmune al veneno y esas las hereda en forma de genes a sus subsiguientes generaciones”.
Además, de los cambios genéticos Martínez encontró que el Aedes Aegypty también presenta resistencia conductual, porque el mosquito tiene sensores y sabe cuándo una pared ha sido rociada con insecticida entonces no se va a parar allí y vuela hacia otro lado.
La tercera fortaleza del zancudo es física, porque trata de proteger su cuerpo externamente ya que algunos insectos producen sustancias químicas que los protege desde fuera contra los químicos.
Por tal razón el académico recomienda hacer evaluaciones continuas al tipo de químicos y la cantidad a utilizar. Asimismo, aplicar otros métodos como controles biológicos o depredadores naturales que neutralizan el insecto.

SAPITOS

Entre estos, plantea la alternativa de utilizar a los anfibios como sapos y tortugas que se comen el zancudo adulto. Asimismo, aves negras como los zanates, tijuiles y libélulas o conocidos como caballitos de San Juan. Además, están, los peces que controlan las poblaciones de insectos porque se alimentan de las larvas.
El buen uso del suelo, es decir saber dónde puedan ser buenos para los cultivos, la reforestación y más áreas verdes, porque de esa forma se reproducen esos controles naturales del mosquito.
“En otros tiempos en clima fresco con buen manejo del ambiente, el zancudo no picaba a los humanos, pues solo atacaba a los animales de la fauna, pero ahora está en la urbanización atacando a las personas. Es muy virulento”,acuñó el entrevistado.
En tal sentido, el biólogo incita a las autoridades sanitarias, a revisar la efectividad del insecticida y al detectar la inmunidad y cambiar la fórmula, de acuerdo al tipo de zancudo de la región. Finalmente, Martínez apuntó que el zancudo jamás se va a erradicar porque el mismo ambiente lo produce, pero se debe controlar y no permitir su proliferación.